SER FUERTE TAMBIÉN ES UN ACTO DE AMOR
Ser fuerte no es aguantar.
Es decidir.
Decidir soltar rápido lo que no te gusta.
Lo que te duele.
Lo que no te convence.
Ser fuerte es no negociar tu paz.
Es no quedarte en conversaciones que te incomodan.
En relaciones que te restan.
En lugares donde sientes que te apagas.
Muchas veces no sufrimos por lo que pasa…
Sufrimos por el tiempo que tardamos en soltarlo.
Cuanto antes aceptas que algo no es para ti,
antes recuperas tu energía.
Tu claridad.
Tu poder.
Soltar rápido no es frialdad.
Es autoestima.
Es madurez emocional.
Es amor propio en acción.
No todo merece tu resistencia.
Hay cosas que solo necesitan tu decisión.
Y elegirte a tiempo…
también es un acto de amor.
Fdo.
Piedad Rodríguez García
