¡MI ALMA TIENE PRISA!
He contado mis años y me he dado cuenta de que tengo menos tiempo para vivir de ahora en adelante, del que he vivido hasta ahora.
Me siento como esa niña que recibió un paquete de caramelos; el primero se lo comió con placer, pero cuando se dio cuenta que eran pocos, empezó a devorarlos rápidamente.
Ya no tengo tiempo para apoyar a personas absurdas que a pesar de su edad cronológica no han crecido.
Mi tiempo es muy corto para discutir títulos, quiero la esencia, mi alma tiene prisa y ya no hay muchos caramelos en el paquete…
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana, que sepa reírse de sus errores, que no se hinche con sus triunfos, y que no se aleje de sus responsabilidades.
Quiero vivir al lado de quien defiende la dignidad humana y de quien quiere caminar del lado de la verdad y de la honestidad.
Lo esencial, es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas.
Personas a quienes los golpes de la vida les enseñó a crecer con suaves toques en el alma.
Y sí, tengo prisa, tengo prisa por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar ningún caramelo de los que me quedan, estoy segura de que quedarán los más exquisitos de los que he comido hasta ahora.
Mi meta es llegar al fin satisfecha y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas, y la segunda comienza cuando te das cuenta de que solo tienes una.
Estoy en la segunda parte de la vida y
¡Solamente tengo tiempo para ser feliz!

Piedad Rodríguez García
Healthcoach
Visión Interior Positiva